Taller de voz

Carlos se dedica a trabajar la voz y a desarrollarla en sus alumnos, para potenciar el poder de la energía de la vibración que nace en cada uno de nosotros y es una oportunidad para comprender el poder y el don de cada uno. Desarrollar la voz no consiste en ” cantar bien”, sino en tener la capacidad de emplearla para lo que se necesite, y tener la capacidad de establecer los límites que la voz y el campo energético de cada uno comprende. La voz es la punta del iceberg de nuestra energía interior, que necesita y se conecta con la expresión, tener voz cada día es tener la capacidad de ser libre, de conectarse con la fuente y comprenderse.

La voz es una puerta de entrada para el desarrollo personal, el camino de búsqueda que tiene cada uno, donde está el poder de autosanarse para después sanar a otros. Una voz que resuena es parte de la comunicación interna , y como seres humanos tenemos ese Don de la voz. Voz no es solamente entregar información ( “Hola, como estás?”) sino que también es una herramienta de cambio y de acción que todavía no se ha masificado, y que los cambios sociales le dan una pauta al futuro donde todos están sacando su voz, en la red social, en la calle, en su trabajo.

Complementariamente enseño a conectar la voz con el centro del cuerpo, donde nace nuestro centro energético que los orientales saben muy bien comprender el prana o Chi, y desde ahí podemos sacar la fuerza de la propia voz.

Así trabajo en los talleres puntos esenciales de la voz conectados a a terapia corporal , el autoconocimiento del cuerpo y el tono corporal para lograr un buen tono vocal, junto al trabajo de la respiración, punto esencial para el conocimiento del ritmo, tan importante tanto para la voz como para el uso de instrumentos musicales en general. Comprender la voz es comprender el instrumento interior que somos.

Como segundo paso del trabajo de la fuerza de la voz trabajamos el canto armónico, rompiendo la barrera del canto de origen laríngeo para conectar con una fuente de energía propia y llena de renovación, que hace descansar el sistema nervioso, las ondas cerebrales como también el contacto interno con la fuerza de la naturaleza que reside en cada uno de nosotros.